Se ha declarado de La Vijanera de Silió, en Molledo (Cantabria), como Bien de Interés Cultural Etnográfico Inmaterial, por los valores culturales e históricos de esta mascarada ancestral, que se celebra el primer domingo del año.

La Vijanera es una de las fiestas más tradicionales y arraigadas de Cantabria, también declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional.

Es el primer carnaval del año que se celebra en Europa y que simboliza el triunfo del bien sobre el mal. Participan numerosos vecinos ataviados con distintas máscaras, pieles y coloridas indumentarias. Así, recrean una representación al aire libre en el papel de distintos personajes, de gran colorido y fuerza estética y cuya tradición se remonta a la época romana. Esta fiesta representa el deseo de desterrar el pasado y preparar el camino al entrante en un nuevo año para que comience con ilusión y buenos augurios.

En la Vijanera participan alrededor de 60 personajes: la madama, el mancebo, los trapajones, el oso y su dueño, el pasiego, el caballero, la Pepa o Pepona, el médico, el domador, el húngaro, el viejo y la Vieja; todos ellos vestidos de manera vistosa y con una función y un simbolismo propios.

Sin embargo los verdaderos protagonistas de la fiesta son los “zarramacos”: personas vestidas con pieles de carnero y sombreros picudos, con la cara pintada de negro que van ahuyentando los malos espíritus del año que comienza haciendo sonar los varios campanos que llevan atados al cuerpo. Su misión es la de expulsar a dichos espíritus del pueblo llegando hasta los límites del mismo.

GRAF759. SILIÓ (CANTABRIA), 07/01/2018.- Uno de los personajes de La Vijanera, el primer carnaval del año en Europa, que se está desarrollando este fin de semana en Silió, en el municipio cántabro de Molledo, haciendo frente al temporal de lluvia y nieve que azota gran parte de la región. EFE/ Pedro Puente Hoyos

La segunda parte de la celebración trata de hacer crítica del año que acaba. Los mozos vijaneros se reúnen en la plaza del pueblo y leen unas coplas que, en lenguaje popular y tonos que van desde la jocosidad hasta el ensañamiento, analizan lo sucedido en el pasado año desde nivel local al internacional.

La fiesta termina con dos actos, primero se produce «la Preñá», es decir el parto o nacimiento del nuevo año. Tras esto, La Vijanera concluye con la muerte del Oso, que simboliza la victoria del bien sobre el mal y el deseo de buenos propósitos para el nuevo año.

Quizá sea por ello por lo que el dios romano Jano es el encargado de presidir el Carnaval de La Vijanera. De hecho, Jano (Janus en latín) deriva de Jauna, esto es, puerta, lo que puede querer significar si tomamos en cuenta el prefijo vi- (bi-, dos) Vi Janera: «puerta entre dos años».

Actualmente en Cantabria están reconocidos como Bien de Interés Cultural Inmaterial los bolos, las marzas, el toque del rabel, la trova montañesa y el oficio de albarquero. La Vijanera se une a este grupo siendo la primera manifestación declarada directamente vinculada a una localidad concreta. A nivel nacional, aunque reconocidas en cada una de las comunidades, ingresamos en una larga lista de en la que destacan ritos como los Carnavales de Lantz e Ituren y Zubieta (Navarra), Los Sidros y Comedies de Valdesoto (Asturias), la Endiablada de Almonacid del Marquesado (Cuenca)…  Esperamos que en los próximos años más mascaradas puedan sumarse a esta lista, ya que en muchos casos así lo merecen por méritos propios.

Fuentes: Cantabria Rural, Turismo de Cantabria, Cantabria con Niños, escapada Rural