El rito de cortejo de los ciervos se repite cada otoño en el parque natural de los ríos Saja y Besaya, en Cantabria.

La bajada de temperaturas  de la llegada otoño trae consigo una peculiar música a los montes del parque natural del Saja-Besaya, en Cantabria, donde los venados inician su rito y apareamiento conocido como la berrea

La berrea es la técnica de cortejo de los cérvidos para atraer a las hembras mediante berridos, aunque estos animales también utilizan, en ocasiones, sus cornamentas para intimidar a otros machos o impresionar a las ciervas. Los machos ganadores de estas pugnas reúnen sus propios harenes para las montas, aunque deben seguir protegiéndolas durante el tiempo que dure este proceso, de unas dos semanas. 

Sin embargo, para poder escuchar los berridos es necesario trasnochar o, como poco, madrugar, ya que este rito se produce durante la noche principalmente, como han podido comprobar nuestros huéspedes de la posada. 

El cortejo de los cérvidos cántabros se da en un entorno con abundante comida en forma de vegetación, agua y lugares húmedos para refugiarse durante el día, lo que convierte el Parque Natural Saja-Besaya en el paraje perfecto para estas relaciones endogámicas.

Las cuencas de los ríos Saja, Nansa y algunos afluentes del Besaya marcan la extensión de este espacio natural protegido en el corazón de Cantabria,  que ocupa 245 kilómetros cuadrados entre los municipios de Arenas de Iguña, Cabuérniga, Cieza, Hermandad Campoo de Yuso, Ruente y Los Tojos. El centro de interpretación del parque natural se localiza inmediatamente al sur de la localidad de Saja, en el kilómetro 13 de la CA-280 (Cabezón de la Sal-Reinosa), al comenzar la ascención al puerto de Palombera, en Los Tojos. 

Se puede decir que los ciervos de esta zona no tienen ni problemas de altura ni vértigo, ya que se les puede encontrar en zonas que oscilan entre los 300 hasta los 1.300 metros de altitud, en donde comparten hábitat con liebres, zorros o lobos, además de animales de uso ganadero —vacas de raza tudanca, fundamentalmente— y múltiples especies de aves. 

Además de constituir un espacio privilegiado para la fauna —de vez en cuando se ven osos pardos y el urogallo cantábrico—, el parque natural permite visitar emplazamientos modificados por la actividad humana como el conjunto histórico artístico de Bárcena Mayor, en el municipio de Los Tojos y una de las mejores representaciones de arquitectura popular del valle de Cabuérniga. En este territorio, durante la época de celo el cérvido macho mantiene un carácter agresivo y, cuando dos de ellos se encuentran, pueden llegar a pelearse con sus astados convirtiéndose estos en un arma de doble filo. 

Articulo de EL PROGRESO